Mi formación como director de fotografía está basada en la experimentación constante.
Mis trabajos de investigación acerca de los primeros juguetes ópticos en movimiento de fines del s. XIX me abrieron las puertas a la técnica del stop motion. En simultáneo con mi trabajo en cine desarrollé una serie de flip books: el Proyecto Cine de Dedo, libros con secuencias fotográficas en movimiento que fueron editados en Argentina, Francia, México, Rusia y EEUU. La posibilidad de combinar los formatos fotográficos primitivos con las tecnologías de cinematografía digital me permiten proponer  soluciones inusuales a las necesidades narrativas de cada proyecto y a las estéticas que propone cada director.

Me entusiasman las ideas que implican desarrollos tecnológicos, trabajos a escala, ingeniería de dispositivos mecánicos y trucos luminotécnicos.
Me apoyo en el intercambio de ideas con cada área para poder aportar mi mirada y mis recursos desde el guión hasta la última instancia de la postproducción.
Tanto cuando el tiempo y los recursos son mínimos como cuando la estructura de producción permite trabajar con comodidad siempre busco que lo técnico esté al servicio del relato, sea éste un contenido comercial o un trabajo artístico.

Disfruto mucho poder conocer gente en cada nuevo proyecto que se me presenta: viajar para trabajar es mi mundo ideal.